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1000 millones menos

Publicado: febrero 8, 2013 de elvenbyte en crisis, Europa, latrocinio, política, rescate

Está claro que el paro en España ha sobrepasado los límites aceptables hace mucho. Las cifras al respecto son las más graves y alarmantes de la Historia de nuestro país. Y lo que es aún peor: nuestros jóvenes, con poca o ninguna experiencia, que ven cómo su futuro se hace cada vez más difuso, al menos dentro de nuestras fronteras, ya no sólo se plantean marcharse a buscar una oportunidad, sino que lo hacen sin más.


Nuestro gobierno parece que intenta que esto deje de producirse, lo cual es lógico: si los jóvenes se van, menos población impositiva, y por lo tanto menos dinero a robar de ingresar en las arcas. Pero para eso, ahora que casi no queda dinero dentro (por no hacer listas, véase por ejemplo el dinero “rescatado” de las pensiones de nuestros mayores), pues hay que pedirlo fuera.

Europa, antes de que nuestra prima de riesgo empezara a subir otra vez, antes de que la bolsa empezara de nuevo a desplomarse, antes de Bárcenas y compañía…, nos iban a dar 2.800 millones de euros. Ahora han decidido rebajarlo a 1.800. Y esto hace que me pregunte ciertas cosas.


Porque no se fían de nosotros

Está claro que la subida de la prima de riesgo los últimos días, no es más que un síntoma de la desconfianza que España genera en el resto de países del mundo, especialmente de nuestros vecinos europeos. Pero, ¿cuáles son las causas?

Hay unas cuantas, sin duda, pero quizás la más significativa hasta ahora es la mala gestión interna, como país, que estamos haciendo, no sólo de nuestro dinero, sino del que se nos ha ido entregando. La creación de aeropuertos sin sentido, de estaciones de AVE minoritarias, de elementos artístico-funcionales exageradamente caros (véase las obras, sin ir más lejos en Valencia, de nuestro querido arquitecto Calatrava).

Y no sólo eso, sino también el uso fraudulento que se está haciendo del dinero que se guarda para otras cosas, como el de las pensiones, que ya he mencionado antes.

Ahora tenemos que sumarle, probablemente como la primera de las gotas que van a empezar a derramar el vaso, el tema Bárcenas. Este es el más grave, pero llevamos mucho tiempo viendo cómo nuestros políticos meten mano en la caja, o reciben dinero por favores. No es algo nuevo (véase caso Mariano Rubio y el dinero del Banco de España, hace años), pero es algo que desgraciadamente se repite en cada legislación, sean del color que sean.

Esto no sólo desestabiliza el gobierno y genera más desconfianza aún en los ciudadanos, sino que tiene un reflejo muy negativo en la política exterior. La desconfianza que genera en los ámbitos europeos, por mucho que la Mérkel, Hollande y Supermario le sigan dando la mano a Rajoi, es algo que podemos ver actuar en los índices de mercado, véase nuestra prima de riesgo nuevamente ascendente.

¿Sería preferible no adquirir más deuda?

Siempre es preferible no adquirir ningún tipo de deuda. Nuestra deuda ya es lo suficientemente grande, y cara, como para no lastrarnos aún más con más deuda. Por eso pienso que no hay mal que por bien no venga, y que en el fondo nos están haciendo un favor, negándonos esos mil millones de más.

El paro juvenil no se va a solucionar, ni mucho menos, con 2.800 millones, y esos 1.800 que van a llegar seguramente ya tienen bolsillo adjudicado. En lo que deberían invertirse esos millones es en acelerar y reforzar la justicia lo suficiente como para meter en la cárcel a todos estos políticos que no sólo no contribuyen a paliar la crisis, sino que con sus metidas de mano en caja la agravan aún más.

Estoy harto de oír y leer las frases que parecen haberse convertido en moda últimamente, empezando por la de “cada palo que aguante su vela”, claro reflejo de falta de compromiso con los suyos (hola Cospedal) y fragmentación del partido; y la de “no me consta”, que no es lo mismo que un “rotundamente no”, al que no se atreven, porque a lo mejor SÍ que les consta de sobra.

Reparto del dinero

Al ver cómo se ha ido cortando el pastel de los 1.800 millones que quedan, me entran las dudas sobre cómo se ha hecho ese reparto y por qué. Y quizás lo más importante de todo: quién. 

Dudas dudas…, tampoco es que las haya. Europa es la respuesta. Y, ¿cómo puede ser que unas gentes que no ven la realidad social de nuestras calles puede hacer ese reparto? Al final todo se traduce en números, estadísticas, y mentiras, sobretodo esta última.

Europa, como órgano de gobierno, está claro que no sirve, al menos según el modelo actual. Aquí todo el mundo barre para su casa, y si dentro de la nuestra los catalanes son peseteros, y los andaluces vagos, fuera nos ven como “los españoles chorizos”. Que España deje de verse como una fuente de progreso, de cultura, de gente bien formada, y pase a verse ahora como un mero tópico tremendista, debería darnos mucho que pensar.

¿Podríamos considerar este dinero como un rescate?

Cualquier dinero que nos dé Europa, en nuestra situación actual, es un rescate, sin duda alguna. Será un minirescate, si se le quiere llamar así, pero que las mentiras palabras de nuestros políticos no nos nublen la razón. Pueden llamarlo como les dé la gana, pero es un rescate en toda regla.

Y no sé por qué, pero me da que va a ser de los últimos.
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La OCDE diciendo que el año que viene será peor, especialmente en cifras de paro. Las pruebas son bastante explícitas: 4500 despidos de Iberia, 8000 despidos de Bankia y Caixa Galicia, no sé qué otra empresa, una más pequeña, que también iba a despedir a 432 trabajadores próximamente (lo he leído en twitter, pero no me acuerdo de la empresa, y no encuentro ahora el tweet), y así.

A todo esto, Rajoi diciendo que todo lo que está haciendo el gobierno es para luchar contra esos números. Mentira, como todo lo demás. Estas predicciones que hace la OCDE, entre otras, las hacen viendo el progreso de los números, estudiando la estadística, analizando los nefastos datos que han creado los dos últimos partidos políticos que nos han gobernado en estos tiempos.

Los 6 millones de parados el año que viene no nos los quita nadie, y eso sólo apunta a que la cosa empeora. Ni mejora ni se queda como está, empeora.

Estoy por dejar de escuchar la radio en el coche por las mañanas mientras me dirijo al trabajo, porque cada vez me cabrea más el tema. No tenemos suficiente con la reforma laboral, lo mal que lo están haciendo con los desahucios, y cómo siguen favoreciendo los intereses de los ricos, empobreciendo más a los pobres.

35.000 millones de euros para que los bancos no tengan que declararse en banca rota, y aún así 8000 despidos. Ahora resulta que va a servir para proteger a los que inviertieron grandes cantidades de dinero, mientras que a los que tenían sus ahorrillos guardados (hay muchos ejemplos, pero yo creo que lo de las preferentes ya lo dice todo) los desprotegen sin compasión. Es indignante.

Y luego tienes que ver cómo se presentan en el congreso los responsables de Bankia y compañía, a contestar las preguntas que quieren contestar, y a jugar al no sabe no contesta. ¿Cómo puede ser que directivos que están cobrando una pasta gansa, por tener esos puestos de responsabilidad, no sepan nada? Más mentiras. Van al congreso (sí, en minúsculas) a reírse de los españoles. Eso es lo que están haciendo políticos y banqueros, reírse de los españoles, a espuertas.

¿Cuánto tiempo vamos a seguir consintiendo esto? A Franco lo enterraron bocabajo. A estos habría que incinerarlos, que son peores. De verdad que creía que nuestros políticos eran diferentes, que representaban al pueblo, pero lo único que representan son sus intereses, los intereses de los que más tienen, y para que estos tengan más, tienen que robar a los que tenemos menos. No son políticos, son ladrones que tienen que usar el guante blanco, para que no se les vea lo sucias que tienen las manos.

Los judíos esperaban un mesías. Aquí el pueblo empieza a necesitarlo. Un mesías político, capaz de invertir la situación en la que nos encontramos. A mi ya me da igual si es por la vía pacífica o no, la verdad. Se me han acabado los remilgos.

Grecia y sus seis años de recesión

Publicado: noviembre 27, 2012 de elvenbyte en Banco, crisis, Grecia, rescate

Cuando llegó la crisis, España fue el último país en enterarse, o al menos el que era su actual presidente, José Luís Rodríguez Zapatero. No es que los demás no lo supiéramos, pero teníamos una España muy acomodada en los laureles del bienestar.
Con una burbuja inmobiliaria, que más que de jabón parecía construída de cemento, que parecía que no iba a explotar nunca, que nos preocupaba, a los ciudadanos de a pie, más que lo que ocurría en otros países. Qué poco nos iba a durar eso.
Grecia ya había entrado en esa espiral de caos económico, de sueldos desfasados, de funcionarios a llévese tres por el precio de dos, que no conducía más que a lo que tienen hoy: una deuda impagable. Y, ¿de quién es la culpa? De Europa, por supuesto.

Si hubiera existido un control sobre lo que se prestaba, si hubiera habido un plan financiero para que aquello que se subvencionaba fuera exactamente lo que se subvencionaba, y no dar un dinero a espuertas sin saber a dónde iba, si mi tía tuviera cojones no sería mi tía, sería mi tío.

Y ahora, una Europa que no puede vivir a trozos, ni evolucionar, ni hacer valer su euro por encima de un dólar que va resistiendo porque los americanos sí saben cómo hacerlo, una Europa que sin Grecia pierde un 2% (dos por ciento, en letras, para que se entienda mejor), no le queda más remedio que claudicar, y seguir pagando.
No es el FMI el que tendría que tener la responsabilidad de sufragar una deuda como la de Grecia, o la de Portugal, o la nuestra misma, la de España, sino un Banco Europeo, creado para mucho más que para imprimir euros. Es el Banco Europeo el que tendría que servir de mecanismo regulador para que no hubiera pasado lo que ha pasado, con crisis o sin ella.
Los países con menor intensidad de deuda son los que han aguantado su recesión como si de una brisa económica se hubiera tratado. Los países más endeudados con el resto de la comunidad, los que van a sufrir la recesión de forma agravada.
No podemos seguir echando la culpa a un gasto desmedido, sino a una concesión de préstamos descontrolada. Al igual que acusamos a los bancos de haber generado una situación insostenible, hay que hacer responsable también a una Europa que, teniendo el dinero, lo ha despilfarrado, aún conociendo de antemano la situación de crisis en la que nos íbamos a encontrar en breve.
Ahora vuelve a tocar pagar, y no nos queda más remedio que hacerlo. Seguimos haciéndolo a espuertas, y en este caso ha sido para que ese 2% europeo, que es lo que Grecia significa para la comunidad, reciba unas migajas que se van a comer bancos, que tendrán que cerrar de todas formas. 35.000 millones de euros que van a tirarse otra vez a la basura.
Yo no digo que se deje a Grecia en la estacada, está claro que ni debemos ni podemos, pero que ese dinero sirva, de nuevo, para seguir alimentando a los bancos, sigue siendo algo desmedido. Seguimos cayendo en el pozo del despropósito financiero. Seguimos malgastando para comer hoy, y volver a pasar hambre mañana.
Es el momento del más vale tarde que nunca, pero la comunidad, ante el desastre inminente, sigue sin un plan. Y nosotros, mientras tanto, seguimos perdiendo los derechos, la vivienda, y el pan.

Halloween español

Publicado: octubre 31, 2012 de elvenbyte en Banco, halloween, política, rescate

Miedo

Ya no le tenemos miedo a los cementerios, ni a los santos o muertos de celebrar, ni mucho menos a los bichos nocturnos de Halloween. Ahora da mucho más miedo la situación de desgracia económica y crisis desmesurada en la que estamos inmersos.

Y no es que nos dé miedo, es que nos da terror, pavor absoluto, porque nuestros salvadores, nuestros políticos, forman parte inconfundible de la fiesta. No son salvadores, sino los peores monstruos, los protagonistas de nuestra pesadilla económica.

Nos atraen como a Hánsel y Grétel a su casa de chocolate, para endosarnos luego la doblada, por cuatro partes, sin vaselina ni nada, y hasta el fondo. Les votamos sin miedo, con fiesta y jolgorio, para luego darnos cuenta de la mentira, y saber que vamos a ser comidos por la bruja, previo asarnos, como a pavos (o a primos, que es lo que somos) en los hornos del fracaso político y, sobretodo, social.

Vale. Que el PP es popular, no socialista, pero coño, que gobiernan para el pueblo, teóricamente.

Circo de monstruos

Para qué vamos a celebrar Halloween, si tenemos todo el año nuestra fiesta particular, con nuestros personajes particulares, cada uno a su trabajo, como los locos, cada uno con su tema.

Rajoi es el hombre lobo indiscutible. En las noches de luna llena, antes de aullar a la luna alemana, se transforma en el político implacable, en el anuncio de los recortes. Nos da miedo ya desde el día de antes, cuando sabemos, jueves sí y jueves no, que va a llegar para sablarnos con más imprudencias políticas.

Pero es un hombre lobo especial, con su barba, con su “mire usté”, con su niña (que se la debió comer, porque no ha vuelto a aparecer después de su elección), y con tijeras en vez de garras, para recortarnos sin piedad los derechos que hagan falta.

Luego está nuestro vampiro, calvo, de ojeras sospechosas, bebedor de la sangre de la educación en nuestro país. Le gustan los ambientes oscuros, antiguos, pues en ese ámbito encamina sus políticas. Y sin embargo aboga por la religión, debe ser para disimular cuando se disfraza de persona, pues ya se sabe de siempre que los vampiros no son mucho de rezar.

Tenemos también fantasmas, como Báñez, que van buscando desesperada concluír en muerte lo que no pudo en vida: hacer aparecer esos brotes verdes, que ya anunció su oposición cuando gobernaba, y que ahora vé ella de la misma manera. Y es que ya sabemos que los fantasmas sólo buscan cumplir el por qué de su fracaso.

Pero no es la única alma en pena, pues ahí tenemos a Gallardón, que en vida fue alcalde, y no fue malo del todo, pero ahora, como espíritu de la justicia, no hace más que atravesar paredes y puertas, sin abrirlas, arrastrando sus cadenas y avisando a las víctimas de terrorismo de su llegada. A quien más asusta es a los jueces de bien, que sólo con ver su sábana con ojos negros, ya tiemblan de pavor, temiendo por su puesto de trabajo.

Ahí tenemos, cómo no, a los duendes de la economía y de Hacienda, respectivamente: de Guindos y Montoro, que nos esperan al final del arco iris con sus calderos llenos de monedas de oro. Pero ya se sabe, que el final del arco iris no existe, y que de existir, al final esas monedas de oro no son tales, sino chocolatinas envueltas en papel dorado. O sea, otro fraude más.

Reformas, reformas y más reformas

Pero lo que más miedo da, lo que nos acojona a todos de forma especial, es el concepto equivocado de reforma que quieren vendernos, estos monstruos de nuestro país. Si de siempre una reforma es un cambio preparado para mejorar el objeto de la reforma, en nuestro caso no es más que un recorte al pobre para beneficiar al rico.

Hay varios ejemplos, pero yo creo que el más representativo es el de la reforma laboral. En lugar de facilitar la contratación, facilitamos el despido, así al empresario, que es el rico, le sale más barato despedir, quitando el dinero al pobre, y derechos, aumentando la desigualdad existente entre la riqueza y la pobreza.

Es lo que tiene tener políticos que se pasaban las clases en el patio fumando porros. O, en nuestro caso particular y estacional, tener como casta política a la Familia Adams.

Otra de reformas

Para mejorar el ambiente festivo de Halloween, nada como llenarlo todo de telarañas, empezando por las de la reforma fiscal, en la que se iban a clavar tasas a las grandes fortunas, para recaudar algo para las arcas del estado, y hacer frente a un déficit que ya se nos escapa de las manos.

En lugar de eso, creamos un sistema de amnistía fiscal, para que el blanqueo de dinero sea legal. Ya puestos podrían hacer legal también cosas como, no sé, la venta de droga, o la prostitución callejera, el robo de bancos (por darle la vuelta al asunto), el asesinato y las mafias.

Arañas, lechuzas y murciélagos

Todos animales nocturnos, algunos al menos. ¿Qué pasa con esa fuga de capitales? La hacemos de noche, por eso de que los paraísos fiscales no tienen cambio de hora, y están en otra franja horaria. Los guiamos con calabazas recortadas, con una velita dentro, para que no se pierdan.

Nos hacemos amigos de la banca suiza, de las Islas Caimán, y de las Seichelles, ofreciendo viajes baraticos, para que puedan llevarse el dinero hasta en metálico si quieren. Pero ahora no pueden hacer nada. Nuestros políticos y responsables económicos están ocupados poniéndose sus disfraces, y llenando sus bolsillos de caramelos. Para dar ambiente, nada más.

Y aún se quejan de que la gente saque la pasta de los bancos, y de la fuga de capitales producida, que no van a blanquear porque de todas formas pierden en el blanqueo, así que para qué.

Trato o truco

Nuestro niños funcionan al revés que en otros países, así somos. En vez de pedir trato o truco, nuestros monstruos se lo ofrecen a ellos. Y luego encima nunca es trato, siempre es truco. Nos dan el caramelo del rescate, creyendo que lo vamos a chupar nosotros, los niños, los ciudadanos, y nos vamos tan contentos a casa.

Cuando llegamos, para disfrutar de los dulces, resulta que el otro monstruo, el cómplice, nos los ha quitado por el camino: los bancos nos los han robado. Pero el dolor de estómago lo tenemos igual.

El hombre del saco

No podía faltar. Aunque es un invitado de última hora: el banco malo. Viene con su saco lleno de pisos, que los bancos buenos le van a meter, para endosárselos a esas grandes fortunas, esas que siguen blanqueando como siempre, las de los paraísos fiscales, que son los únicos que van a tener dinero para comprarlos, y generar ese 1% anual (o 15% en 15 años), y sanear así las cuentas de sus amiguitos, los bancos buenos.

Y esta es nuestra fiesta particular de Halloween. Niños, disfrutadla o padecedla. Al fin y al cabo ni en eso podemos decidir.

Potaje Español

Publicado: octubre 29, 2012 de elvenbyte en Banco, política, rescate

Hoy Rajoi se ve con Monti para hablar sobre temas económicos, cómo no. Claro, España e Italia tienen tanto en común… Y es que lo único que nos une, además de un estrato común de idioma, el latín, es la prima de riesgo, que ambas la tenemos por las nubes.

Sin embargo hay muchas cosas que nos distancian de Italia, como la diferencia de paro (Italia sólo tiene un 10% frente a nuestro 25%), que ellos no necesitan un rescate, que no tienen burbuja inmobiliaria…, y por supuesto, que ellos sí son capaces de condenar a su ex-líderes (igual esta sobraba, pero es así).

Eso me ha hecho pensar un poco en la situación en la que nos encontramos, y en el batiburrillo de situaciones negativas que tenemos a día de hoy.

El rescate

Estamos todos de acuerdo en que España necesita un rescate. La causa, el despilfarro producido por los aeropuertos fantasma, las carreteras fantasma, las estaciones fantasma, los parques de ocio fantasma y los edificios culturales fantasma, entre otra cosas (aquí ya no hace falta el Follonero, sino Jennifer Love Hewitt).

Bueno, nos hemos gastado la pasta que nos dejó Europa para despilfarrar, y ahora hay que devolverla. Quitando el hecho de que ya me parece un despropósito que nos dejen más dinero para poder hacer frente a una situación que en sí misma va a elevar un déficit que, en este mismo momento, ya no podemos afrontar, la cuestión es a quién vamos a dirigir este déficit.

Los bancos han recibido más de 40.000 millones de euros, para sanearse, desde que llegó la crisis. Y ahora, de los 100.000 millones que Europa tiene destinados a nuestro rescate, otros 60.000 millones se van a ir también a las arcas de los bancos.

Por otra parte, ya sabemos que vamos a crear un banco malo, donde se va a depositar todo lo tóxico que tienen los bancos en la actualidad. Sin embargo el estado no tiene dinero, y es por ello por lo que necesita el rescate. Pero ese banco malo tiene también su coste, y estimo, según mis cuentas, que van a ser los otros 40.000 que no se van a los bancos.

Esto quiere decir que, en realidad, para los españoles no va a quedar nada. Es más, tendremos que poner de lo que no tenemos para lo que sí nos hace falta: pensiones, paro…, etc.

Yo creo que si se dejara hundirse a los bancos, y se creara un banco, que no fuera malo sino estatal, y nos quedáramos con esos 100.000 millones enteritos para las arcas del estado y hacer frente al gasto social, lo cual se traduce de nuevo en estado del bienestar, las cosas nos van a ir mejor.

Si los bancos se hunden no van a poder prestar dinero a quien lo necesita, pero es que ya hace mucho que no lo prestan. La gente que tiene sus ahorros en esos bancos no podrá disponer de ellos, pero es que la gente que tiene los ahorros en esos bancos, no está disponiendo de ellos ahora. Y, de todas formas, si los que tenían su dinero en activos de estos bancos no iban a repartir sus beneficios con el resto de los españoles, ¿por qué tenemos que, el resto de los españoles, apoquinar ahora para que no los pierdan?

Yo lo tengo bastante claro. Los bancos pueden hundirse, y no le va a pasar nada a España. Pero claro, la clase política, que ya es una clase en sí, quieren seguir viviendo bien, y eso prima por encima del bienestar del ciudadano. Es mejor recortar a los pobres, y que ellos sigan teniendo sus sueldazos vitalicios y sus prebendas.

El paro

Hemos llegado al 25%. La situación es muy grave, porque quiere decir que los que aún tenemos la suerte de trabajar tenemos que dar un 25% de lo que pagamos, porque ganamos, para que ese 25% no caiga en la exclusión social.

Pero es mentira. Ya hay muchas familias que no ingresan nada, a pesar de formar parte de ese 25%, con lo cual tendríamos que pagar un poco más, y como eso no puede ser, nos van a seguir recortando. Porque ahora la situación es de una gravedad absoluta, pero nos quedamos mirando ese 25%. ¿Qué pasará cuando el 25 se convierta en un 30?¿Y luego en un 35?

No nos calentemos, si esto va a seguir creciendo, porque las políticas de nuestros gobernantes siguen yendo en contra de la creación de empleo. Se destruye porque hay una reforma laboral que facilita el despido, y no la contratación. Porque se recorta, y cada recorte son nuevos parados. Porque el político sigue gastando en lo innecesario, con políticas encaminadas a una imagen, que a pesar del gasto cada vez se empeora más, respecto a nuestros socios europeos.

El deseo soberanista de un sector catalán

Para colmo llega CiU y plantea, en el mejor momento, la segmentación del país. Él sabe que es el peor momento para España, que se acercan su elecciones del 25N catalán, que dentro mismo de Cataluña hay división de opiniones al respecto. No es momento de pedir la independencia, pero claro, es mucho más fácil argumentarla ahora que las cosas están mal, que cuando las cosas van bien, que entonces ya les conviene.

Por los menos los vascos han sido más decentes en este sentido. La independencia la han pedido tanto cuando las cosas iban mal, como cuando iban bien. Es más, ahora que van mal arriman más el hombro. Catalanes independentistas (a los otros no), no tenéis lo que hay que tener. Ser español, en este momento, es más digno que ser catalán, os guste o no.

Lo que más me jode es tener que darle la razón al PP en esto, yo que siempre me jacté de mi izquierdismo. Pero es que, compatriotas, os tienen cegados con la cortina de humo que os han puesto. ¿De verdad creéis que todo os irá mejor solos?

Y puestos a enervar el despropósito, PSC, ¿y ese chaqueterismo que tratáis de ocultar con lemas tan cobardes?¿Qué es eso de “el derecho a decidir”?¿A decidir el qué? Somos españoles, y aunque sea un derecho a decidir muy pintado, y nuestra libertad sea como de mentira, al menos nos la parece, y se nos deja ejercerla. Ya decidimos. Hablad sin rodeos. Os habéis pasado al bando independentista, pero no me extraña. Ya está el PSOE bastante dividido, y vosotros también os váis a querer aprovechar.

El descontento con nuestros gobernantes

Ya no creo en la casta política. Nos han defraudado con su políticas de austeridad. Austeridad para los que ya éramos austeros de por si. Más pobreza para nosotros, y para el político más decente al menos se queda como estaba, que era bastante bien.

Deberíais hacer un pensamiento. Los que tendríais que marcharos sois vosotros, y no los catalanes. Vosotros sois los que nos estáis jodiendo, y lo pagamos todos. Nosotros ahora, a vosotros no creo que os quede mucho tiempo. No estamos en el siglo XVIII ni esto es Francia, pero tiempo al tiempo.

Cada día me despierto con la ilusión de que pase algo, porque algo tendrá que pasar. Las cosas no pueden seguir así.