Llamas en la noche

Publicado: marzo 12, 2009 de elvenbyte en Musa Inquieta

llamasEl resplandor se veía a kilómetros de distancia. Lenguas de fuego anaranjado barrían hectáreas de monte, mientras el coche daba algún bandazo que otro, a causa del viento. Ciertamente impresiona cuando te encuentras algo así. Y empiezas a preguntarte si de verdad la naturaleza es tan sabia como dicen. Te planteas cómo ha consentido que un virus tan dañino, como lo es el ser humano, haya invadido su entorno, perjudicándola de esta manera.

Un incendio como ese puede ser oportuno, con ese viento; incluso circunstancial, pero que había sido provocado está clarísimo. Aunque sea de forma accidental. Desde luego un rayo no fue, teniendo en cuenta que, a pesar del enorme viento, la noche estaba clara y llena de estrellas. Lo sé porque en la quietud de la noche, el cielo palpitaba de vida en forma de estrellas titilantes.

Una vez en casa, algo más tarde, fumándome un cigarro en el deslunado de la cocina, volví a mirar al cielo, y recordé mi adolescencia, como tantas veces hago, rememorando aquellas noches de dormir al raso, cuando un cielo negro y leche caía a plomo sobre mis fantasías más idílicas. Me digo a mi mismo que es tan solo nostalgia de unos viejos tiempos que no han de volver. Intento entonces no arrepentirme de estar en el presente, y lo consigo porque aquí también tengo cosas buenas.

Doy otra calada y el resplandor anaranjado del cigarro vuelve a transportarme a aquella Tramuntana que sé que siempre me espera. Recuerdo que a veces ella también se ha quemado, desde la azotea de un edificio en Palma, también en la noche, y también plagada de estrellas blancas y brillantes.

Hoy el viento ya es tan solo una brisa, suave y cansada, que barre el polvo y las hojas de la calle, y las acumula en la acera, al pie de las palmeras, como la sombra de un tiempo que se fue. Porque allí, en mis recuerdos de hace algunos años, también hay palmeras, y almendros, y olivos, y pinos a pie de playa, con la misma arena en sus raíces que embadurnaba mis pies, y que yo siempre odiaba antes de irme.

Las llamas que anoche lamían los troncos de los árboles de Alzira (ahora ya hace mucho) quizás se hayan apagado hoy (entonces), pero no así las que alimentan mi esperanza de volver, no a un lugar, sino a un tiempo en que también fui feliz, en otro lugar. Esas son llamas que no se pueden apagar, y llegan en la noche, cuando todo está en silencio y sólo se oyen los ladridos de los perros, los coches lejanos en la carretera, y el viento soplar entre el quicio de alguna ventana que no cierra bien.

Anuncios
comentarios
  1. Belén dice:

    Si es que en ratos de tranquilidad es cuando te salen los mejores recuerdos…

    Besicos

    Me gusta

  2. David dice:

    Belén: Y que lo digas.

    Me gusta

  3. Isabel dice:

    Esos recuerdos a veces abrasan como fuego y otras nos dejan el suave calorcito del rescoldo en el otoño. Besos.

    Me gusta

  4. Azusa dice:

    La nostalgia a veces duele, pero otras también puede ser reconfortante

    Me gusta

  5. Que recuerdos!!
    Como para no olvidarlos!!
    Espero que estes bien..
    Te dejo abrazos.

    Me gusta

  6. Nanny Ogg dice:

    ¡Qué apropiada entrada para los momentos que ahora vivo!

    Besos

    Me gusta

  7. David dice:

    Isabel: Me gusta cómo suena.
    Azusa: Tienes razón, yo no sé decidirme cuál es el caso.
    Pier Bionnivells: Pues sí. Abrazos para ti también.
    Nanny Ogg: Me alegro de que hayas conectado. Besos.

    Me gusta

  8. pau dice:

    Los recuerdos el tiempo los hace buenos, fueran malos o no.
    Hasta de un incendio, que por apagarlo nos costó casi la vida y alguna que otra quemadura, tengo un buen recuerdo. Conocí gente muy interesante.

    Me gusta

  9. David dice:

    Pau: Al menos algo bueno salió de aquel.

    Me gusta

  10. Lu dice:

    Hola, me mudé a una casa propia (web). Ahora podrás leerme en mamadedoschancletas.com

    Un fuerte abrazo,

    Lu
    Mamá de DOS chancletas
    mamadedoschancletas.com

    Me gusta

  11. David dice:

    Lu: Agregada de nuevo a los feeds. Gracias por avisar amiga 🙂

    Me gusta

  12. A medida que nos hacemos mayores valoramos más el recuerdo de aquellos tiempos remotos en que fuimos felices.

    Me gusta

  13. David dice:

    Ignatiusmismo: Así es amigo.

    Me gusta

  14. marisol dice:

    David por que sufres por la que te dejo y se feliz cpon la que tienes en el p`resente y si no la kieres dejala y ya no?

    Me gusta

  15. David dice:

    Marisol: Creo que no has entendido el mensaje…

    Me gusta

  16. Silvia dice:

    Piensa que no estás solo en esos recuerdos, que en noches tranquilas y estrelladas el sendero de la nostalgia lo recorres de mi mano.
    La época de la inocencia no volverá, pero al menos tengo un amigo con el que recorrer el camino hacia el futuro y sonreir de manera cómplice al recordar el pasado.
    Un besito

    PD: desde luego, Marisol no ha entendido para nada el mens.

    Me gusta

  17. David dice:

    Silvia: Gracias, y no creas que no lo sé, que lo tengo bien presente 🙂 Lo de Marisol…, bueno, supongo que este texto debe de ser un poco complicado para quien no me conozca, y en eso creo que eres de las pocas personas que pueden presumir de conocerme bien, así que seguramente tú, en estas cosas, aciertas siempre 🙂

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s