Mi amigo Pepe

Publicado: noviembre 17, 2008 de elvenbyte en Tributo

La muerte del héroe

La muerte del héroe

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Hay veces que conectas con una persona de forma especial, alguien que te da su amistad sin condiciones de ningún tipo. Al principio no le das ningún valor, pero con el tiempo ese valor se va haciendo incalculable.

Eso es lo que me pasó con Pepe. No tuvimos vivencias muy variadas, pues siempre seguíamos las mismas rutinas, pero la intensidad de esas vivencias fue algo que perdurará en mi para siempre. Eran vivencias de fin de semana, esas cosas que te hacen desear que este llegue con tanta fuerza que casi dolía.

Siempre quedábamos los sábados por la mañana, a media mañana, para echarnos unas risas en el Mavi, mientras degustábamos unas cervezas de cualquier clase, daba igual. Luego, cuando llegaba la hora de comer, nos subíamos hasta Can Pedro, en Génova, a meternos un buen entrecot (él siempre pedía solomillo) entre pecho y espalda, bien mojado con un par de litros de buena sangría. Después café “reventat” de Amazonas, y las copas de ron de rigor. Cuando bajábamos de Génova ya íbamos medio bolingas.

Luego nos íbamos a jugar la partida de rol con el resto del grupo; éramos muchos y a mi, como Amo del Calabozo, siempre me hacían improvisar de lo lindo. Pepe era Voltar, un paladín metidísimo en su papel. Nunca vi a nadie jugar ese tipo de personaje como lo hacía él (bueno, quizás a Xisco, pero ese es otro cantar). Se nos hacía muy tarde, y las pizzas nos duraban hasta bien entrada la madrugada.

Los domingos por la mañana había que dormir, pero la magia de la tarde la traía él a casa, sentados cada uno en un ordenador, mientras programábamos aquel juego de navecitas que no pudimos terminar nunca. Mi madre, mientras tanto, horneaba deliciosos pasteles y tartas que recuerdo nos volvían locos (a mi aún me vuelven, aunque ya no sean tan dulces), y mojándolos en un café con leche, nos hacíamos otras risas con mi madre.

La magia se rompía el domingo por la noche, cuando se hacía demasiado tarde para seguir, y había que trabajar el día siguiente.

Un mal día le dio un infarto trabajando. Sobrevivió, pero le extirparon un cáncer de seis centímetros junto al corazón. Poco después le detectaron la metástasis, y un año después, durante una transfusión por anemia, y tras vivir prácticamente de hospital en hospital, murió. Sabíamos que tenía que llegar, pero aún así su muerte fue una dolorosa bofetada al alma.

En febrero hará diez años que nos dejó, los que llevo casado (pero eso en abril). Yo me enteré apenas media hora después. Tenía por costumbre llamarle casi cada día, cuando no iba a verle, pero aquel día ya no pude hablar con él. La noticia me dejó seco, vacío. Nunca he entendido la muerte a deshora, y sigo sin hacerlo. Sé que se producen muertes cada día, pero son las de los más cercanos las que nos afectan con mayor intensidad.

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comentarios
  1. Sureña dice:

    Eso es disfrutar al máximo de un sábado… 🙂

    Esos amigos y las experiencias que vives con ellos nunca se olvidan.

    Gracias por visitarme

    Un beso

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  2. Belén dice:

    Ya te digo… hay gente que nos duele mas, claro que si…

    Yo de mi amigo nacho también recuerdo los domingos… que tendrá ese dia 🙂

    Besicos

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  3. nani dice:

    Has hecho que me acuerde de mi madre, que se fue cuaando todos en casa éramos aún muy crios. Duele esas paertidas a deshoras, ¡vaya que si!

    Besicos

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  4. David dice:

    Sureña: Sí que lo es. Aunque después de aquello los sábados dejaron de ser lo que eran. Besos.
    Belén: Pues tiene que se nos quedan clavados dentro, porque siempre nos faltará lo que tuvimos. Besos.
    Nani: Sí que duelen, sí. Besos.

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  5. Mitxirrika dice:

    Buenos días,
    tranquilo, fue algo que puse y luego borré, no quería hacer daño a nadie y preferí quitarlo. Me he tenido que despedir de alguien, pero tampoco hace falta publicarlo. Hay cosas que es mejor no airear.
    Gracias, por el apoyo. Es extraño recibir ciber abrazos.

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  6. Princesa dice:

    Hola,

    He estado ojeando estos días tu blog, y que decir que me ha encantado. Este post me ha encantado, bonitas palabras aunque duros recuerdos. Como bien dices, la muerte a deshoras, duele.

    Cuidate.
    Un besote

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  7. Azusa dice:

    Como bien dices parece que sólo tenemos presente la muerte cuando es la de aquellos más cercanos… pero está ahí y es algo que no deberíamos olvidar, hay que intentar tomarla como algo natural, pero es tan difícil, verdad?

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  8. David dice:

    Mitxirrika: ¿Extraño por qué?
    Princesa: Pues nada, bienvenida y ojalá te quedes. Besos.
    Azusa: No, si la tomamos como algo natural, pero eso no quiere decir que nos guste.

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  9. Lu dice:

    Qué genial tu recuerdo y qué tales sábados interminables!

    Este fin de semana me voy de viaje con unos amigos y espero pasar cada uno de estos días fuera generando muchos buenos recuerdos.

    Un fuerte abrazo,

    Lu
    Mamá de DOS chancletas

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  10. guada dice:

    me ha encantado este post, es cierto, a veces es difícil congeniar con alguien de esa manera, pero cuando sucede es genial, es bonito los recuerdos que se forjan con el tiempo de los amigos, por que los de verdad no abundan
    un beso

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  11. Ivana Carina dice:

    Wow….

    La verdad que escribís muy bien, David!

    Yo perdí a mi mami en el accidente y la verdad que mi tributo a ella es seguir adelante a pesar de todo….

    La extraño horrores, pero sé que fue lo mejor… Agradezco que me haya criado bien y siguiendo su ejemplo es que crio a mi no tan retoño…. Espero que me salga bueno… Jeje! ^.^

    Hermoso recuerdo de tu amigo Pepe….

    Un beso!

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  12. Isabel dice:

    Perder a quien se quiere siempre es doloroso… los amigos del alma no deberían dejarnos solos, pero aun así, siempre se quedan en nuestro corazón. Besos.

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  13. Sibyla dice:

    Siempre es demasiado pronto para morir y dejar a los amigos…

    La vida a veces se torna en un reto dofícil de asumir.
    Siempre quedarán los recuerdos imborrables, como los que nos has traído al comienzo de este post. Tómate alguna de esas cervezas o el solomillo en honor a su recuerdo!

    Un abrazo David:)

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  14. trilceunlugar dice:

    es genial tener amigos que te hagan sentir como en zapatillas de estar por casa…y con esos planes de sábado mejor que mejor

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  15. David dice:

    Lu: Pues no se te olvide dejarnos alguno chulo en tu blog.
    Guada: Es cierto, los de verdad no abundan, y es quizás por eso que son a los que más echamos de menos.
    Ivana: Gracias por lo de que escribo bien, aunque sé que no tanto.
    Isabel: Sé que nos estarán esperando allá donde vayamos cuando morimos.
    Sibyla: No lo había pensado, pero tienes razón. A ver si la próxima vez que aparezca por Palma me doy el homenaje.
    Trilceunlugar: Es cierto, es un buen recuerdo.

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